Por Rubén Ricaño Escobar

La respuesta de los gobiernos locales y la iniciativa privada ante la Emergencia Climática, la pandemia de COVID-19 y el aumento de la pobreza debe ser, entre otras, la generación de Empleo Verde.

El ODS-8 de la Agenda 2030 busca lograr el trabajo decente y el crecimiento económico, binomio sin el cual no podrá haber un desarrollo deseable, que además sea sustentable.

De todos es conocido los grandes estragos que ha causado la COVID-19 en nuestros países en los diferentes rubros, como también es sabido por todos que estamos ya ante una Emergencia Climática que nos obliga  actuar con urgencia, nos va en ello la subsistencia de la especie humana.

Una respuesta clara ante los desafíos actuales de hoy, sería la generación de empleos verdes que disminuyan la pobreza, den certidumbre laboral y fomenten la sustentabilidad. Existen importantes nichos de generación de millones de empleos verdes para América Latina esperando a ser utilizados. Hay dos grandes ramas del quehacer humano que constituyen hoy la gran veta de oportunidad para generar empleo verde, las actividades agrícolas sostenibles y las tecnologías limpias, esto no obsta para que sectores como el turismo, comercio, el transporte, construcción, gestión de residuos, silvicultura y los servicios no sean otras importantes vetas.

Mencionamos esos dos grandes rubros porque hay una verdad incuestionable para construir el nuevo día a día de la civilización humana post COVID y de frente al Cambio Climático, una es que el ser humano para subsistir tiene que comer, y la otra es que una de las dificultades para lograr el desarrollo sostenible garante del medio ambiente es lo difícil que nos resulta a los seres humanos renunciar a las comodidades que nos ha brindado el actual modelo de desarrollo, pero que debe cambiarse por ser depredador del medio ambiente y realmente insostenible pues ha puesto en jaque la vida en el planeta.

Por ello, los gobiernos de los países, sobre todo los gobiernos locales, ya deberían estar trabajando en la generación de empleos verdes que son aquellos que permiten la subsistencia de la civilización humana pero que no son contaminantes, ni generan basura, ni cambios en el clima, así como tampoco depredación de los recursos naturales.

La difícil realidad que vivimos actualmente, nos induce a suponer que los gobiernos locales serán los protagonistas del cambio de paradigama de civilización, por un lado el apoyo a todas las actividades agropecuarias y silvículas sostenibles generarán otras ventajas además de empleos dignos, por un lado autonomía alimentaria y alimentación sana y por el otro respeto y cuidado de la tierra y el medio ambiente en general, estabilizando la biodiversidad, los microclimas; adicionalmente fomentará el comercio local y con ello la economía local circular.

Para lograr un verdadero desarrollo sostenible no es necesario que las personas renuncien a las comodidades que brinda la tecnología, por el contrario se debe aprovechar esta para generar conocimiento y tecnologías verdes que no sean depredadoras del medio ambiente, poner una lápida definitiva al uso de combustibles fósiles; y ahí los sectores industriales, de infraestructura y de comunicaciones representan una valiosa oportunidad.

Es por ello que el gran reto de los gobiernos locales será ponerse al frente en estas iniciativas generando un marco legal que aliente la generación de estos empleos y además generando sinergias con la iniciativa privada a pequeña y gran escala para generar esos puestos de empleo estableciendo una nueva gestión del trabajo.

El tema es amplio y hay mucho que aportar en él, pero lo cierto es que estamos ante la más importante disyuntiva de la humanidad: Seguir como vamos o ajustar el rumbo ¿No hacer nada, que significa hacer lo mismo que hemos estado haciendo desde la Revolución Industrial y rehuir al compromiso que tenemos con el planeta y la humanidad misma o hacer algo distinto que significa una verdadera y sostenible Revolución Tecnológica enfrentando el futuro con responsabilidad y sabiduría, para preservar el generoso legado de la vida que nos ha pródigado este maravilloso planeta.

*Rubén Ricaño Escobar es fundador del Centro Municipalista para el Desarrollo CMD, Fundador y Copresidente de la Red Iberoamericana de Gobiernos e Instituciones por el Logro de la Agenda 2030, Conferencista y Consultor Internacional.