Está en el Honorable Congreso del Estado, la iniciativa de ley para ampliar el periodo de los ayuntamientos de tres a cuatro años, debió discutirse en el pleno el pasado miércoles pero fue pospuesto. Cambiar los tiempos de duración de los gobiernos municipales es cosa seria y requiere de una profunda reflexión, pues se dice por ahí que se trata de darles más tiempo a las autoridades municipales para poder ejecutar programas de largo plazo. Es un reclamo constante asegurar la continuidad de los programas y establecer mecanismos para que los planes y programas dejen de ser meramente operativos y pasen a convertirse en verdaderos planes estratégicos. No obstante hay posiciones diversas que deben tomarse en cuenta, hay quienes afirman que, en la intensión de darle más tiempo a los ayuntamientos para que puedan hacer programas y obras de mayor alcance, subyace una intensión electoral ajena a favorecer el desarrollo de los municipios.\r\n\r\n\r\n\r\nHay quien piensa que alargar un año los periodos de los ayuntamientos equivale a darle un año más a los alcaldes deshonestos para robar, lo cual es válido por los antecedentes que tenemos en Veracruz de administraciones altamente corruptas que lejos de hacer gestiones orientadas al desarrollo, el combate la pobreza y exclusión social, se dedicaron literalmente a robar los recursos del pueblo, ya vimos que hubo denuncias para un elevado número de ediles que esperemos no estén durmiendo el sueño de los justos.\r\n\r\nOtros dicen que cuatro años siguen siendo insuficientes para hacer una verdadera gestión estratégica y consumar los programas de largo plazo que los municipios necesitan para prosperar y son muchos años cuando el alcalde sale malo, incompetente y corrupto; para disminuir ese impacto negativo sería necesario introducir la figura de mandato revocatorio a los dos años, de esta manera estaríamos echando fuera a los malos alcaldes desde antes y asegurando que se queden los que salgan buenos.\r\n\r\nEn Veracruz ya tuvimos una experiencia de cuatro años y no se vio un cambio importante en la efectividad de los gobiernos municipales, sin embargo, este periodo se hizo eterno cuando las administraciones fueron ineficaces como ocurrió en esta capital. En aquella ocasión el principal argumento, muy válido por cierto, era que por única vez habría ayuntamientos de cuatro años para alinear las elecciones locales, de ayuntamientos, diputados y gobernadores en su caso al mismo tiempo, lográndose de esta manera que hubiera ahorros al hacerse campañas más integrales, se fortalecerían las condiciones de gobernabilidad al reducirse los tiempos de pugnas electorales que tanto afectan a la sociedad y el desarrollo, asimismo los pueblos y ciudades reducirían significativamente la contaminación visual y del ambiente que provoca la abundante propaganda política. Ahora en el estado de Chiapas hay alcaldes de dos años pues la intención es alinear las campañas para ahorrar millones de pesos como ocurrió aquí antaño; por eso también hay quien afirma que cambiar la ley para ayuntamientos de cuatro años significaría tener más periodos de elecciones con todas las desventajas que eso conlleva.\r\n\r\nExiste una corriente que trata de ir más a fondo y plantea la posibilidad de que los alcaldes puedan reelegirse como ocurre en la mayoría de los países de Europa y América, de esta manera se estaría asegurando una verdadera continuidad y la realización de proyectos de largo aliento, pues la ciudadanía dejaría fuera a las malas autoridades, premiaría con la reelección a las administraciones eficaces y ello alentaría también una cultura de la competitividad, la eficacia y la profesionalización de las autoridades y gerentes públicos municipales pues emergería una nueva clase política y de servidores públicos más preparados, honestos y eficaces.\r\n\r\nLa verdad es que para asegurar mejores gobiernos municipales se necesita además cambiar otras leyes que frenan la continuidad y niegan la posibilidad de implementar la planeación local estratégica, por ello sería muy bueno que se tomara en cuenta a los expertos en este tema, especialistas locales y de otras latitudes con experiencias previas y que se abra un debate público en el que la voz de todos esté presente, la nueva gobernanza implica la inclusión de los actores estratégicos en el territorio, la construcción de espacios de pensamiento creativo orientados a lograr un estado de bienestar para todos.\r\n\r\n 

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